y qué injusta es la vida!! ahora mismo, podríamos estar comiéndonos a besos tú y yo en esta cama, en la que, por las cosas del puto destino, estoy yo sola, con mi portátil, mi vestido verde, y mi nostalgia.
si no te hubieras ido...
a lo mejor no hubiéramos llegado a nada. quizá todo hubiera explotado en algún momento para retomar la calma unos meses más tarde, como nos había pasado otras veces. como yo esperaba que nos pasara, pese a la distancia. o quizá no. quizá un milagroso acontecimiento hubiera hecho que acabáramos viviendo juntos, enamorados, pese a todo, en una casa llena de plantas y papeles, cocinando espaghettis con bonito entre las últimas noticias de la oficina, o simplemente dejándolos quemar por comernos a besos.
me gusta mi vida de ahora, pero en este momento, pienso que es injusto todo. que ahora que tengo mi casa, que tienes tu cordura, ahora que podríamos ser felices, justo ahora, no estas.
era un domingo. llegaba después de tres días comiéndome el mundo...
si estuvieras aquí, me encantaría ducharme contigo. quitarme todo este odioso olor a tabaco del cuerpo. ver tu sonrisa, pícara y morbosa al verme arrancarme la ropa, solo porque sé que eso te pone terriblemente a mil. solo porque sé que ahora te vas a quitar tú la tuya y tenerte solo para mi, calentito, es mi mejor recompensa.
si no te hubieras marchado por ahí, a conquistar otros corazones, otros cuerpos, otras noches que no son las mias, podrías estar aquí, buscándome besos entre las piernas, en las comisuras del alma, en la tenue línea en la que la espalda cede su dominio al cuello.
si te hubieras quedado aquí, conmigo, te hubiera enseñado mil juegos, creados solo para ti. Podría ser Heidi, perseguida por Pedro, a punto de coronar la cima de tus cordilleras. Me inspiras. Podría haber inventado mil juegos para ti. Y nos hubiéramos divertido tanto.. No, definitivamente no es justo.
ojalá y te me borraras de mis sueños y poder desdibujarte...
pero no puedo. los recuerdos de mi vida, van unida a la tuya. y me refiero a los mejores recuerdos de mi vida. ojalá no soñara contigo cada vez que me despierto, pero estas ahí, en el coche, en el entierro, en la tarde de cañas, en la película que vi sola en el salón de una casa en la que nunca he dormidco contigo.
esta noche tenías que estar durmiendo conmigo, con ese pijama que te pones a veces, renquejoso porque no te dejo dormirte con mi charla, muerto porque una vez más, he vuelto a quedarme dormida antes que tú.
qué injusta es la vida!! ahora mismo podría estar en esta cama, devorada de besos y risas y estoy aquí, sola, escribiendo esta tontería que no le va a llegar a nadie, que no le va a salvar la vida a nadie, que no me va a salvar a mi. ¡Qué injusto es tener una cama grande y dormir uno solo!